Fiesta de las Repúblicas en el Colegio Franco-Argentino "Adrienne Bolland"
Estimados niños, padres, docentes y autoridades,
Es un honor y un privilegio dirigirme a ustedes en este día tan especial, en el que celebramos no solo la historia de nuestras naciones, Francia y Argentina, sino también los valores y principios que nos unen y nos definen como pueblos libres y democráticos.
Hoy, celebramos el 9 de julio, conmemoramos la independencia de Argentina, un día que simboliza la valentía y el sacrificio de aquellos que lucharon por la libertad y la autodeterminación. Y en unos días, el 14 de julio, celebraremos la Fiesta Nacional de Francia, recordando la toma de la Bastilla y el inicio de la Revolución Francesa, un evento que marcó un antes y un después en la historia del mundo, defendiendo la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Ambos días nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la República y la fragilidad de sus logros en estos tiempos inciertos. La República no es solo una forma de gobierno, sino una idea, una promesa de justicia, de igualdad ante la ley y de respeto a los derechos humanos. Pero esta promesa no se mantiene por sí sola; requiere nuestro constante compromiso y vigilancia.
Como dijo Georges Clemenceau, uno de los padres de la Tercera República Francesa quien vino a la argentina: “La República es el derecho a la discusión, la libertad de pensamiento, la libertad de expresión”. Estas libertades, que tanto valoramos, son el resultado de siglos de lucha y sacrificio. No debemos darlas por sentadas.
En la misma línea, uno de los grandes próceres de Argentina, José de San Martín, nos enseñó que “la soberanía del pueblo es la única autoridad legítima de las naciones”. Este principio, fundamental para cualquier República, nos recuerda que las instituciones que nuestros antepasados fundaron deben ser protegidas y respetadas, ya que son el pilar sobre el que se construye nuestra libertad.
En estos tiempos inciertos, donde la desinformación y la polarización amenazan con socavar nuestras democracias, es más importante que nunca recordar y cuidar estas instituciones. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos, y especialmente como padres y educadores, enseñar a nuestros hijos el valor de la democracia y la importancia de la participación cívica.
Niños, ustedes son el futuro de nuestras naciones. Tienen en sus manos la posibilidad de construir un mundo mejor, más justo y más solidario. Aprendan de la historia, respeten las leyes y defiendan siempre la verdad y la justicia.
Quisiera concluir este articulo en una nota más alegre y esperanzadora, reconociendo el arduo trabajo y la dedicación del director de este colegio, Arnaud Moucaud. Su compromiso con la educación y su devoción por la formación de las futuras generaciones son ejemplos inspiradores para todos nosotros. Gracias, querido director Moucaud, por sus años de servicio y por su contribución invaluable a esta comunidad. Su creación del proyecto de establecimiento es invaluable.
Que esta celebración nos inspire a todos a seguir trabajando juntos, con esperanza y determinación, para preservar los valores de la República y construir un futuro brillante para nuestros hijos.
¡Viva Argentina! ¡Viva Francia! ¡Y viva la República!

